El FC Andorra ha vuelto a sonreír en casa, y lo ha hecho por todo lo alto. El equipo tricolor se impuso por 1-0 al Castellón, uno de los conjuntos más en forma de LaLiga Hypermotion, en un partido que muchos ya catalogan como la actuación más completa de la temporada. Tras tres derrotas consecutivas en su feudo de Encamp, los de Carles Manso lograron tumbar al segundo clasificado gracias a un gol de Moró Sidibé en una primera mitad prácticamente impecable.
Esta victoria no solo significa tres puntos vitales, sino también la confirmación de una reacción. Con siete de los últimos nueve puntos sumados, el Andorra parece haber encontrado su mejor fútbol, exhibiendo tanto dominio y generación de ocasiones como una versión pragmática cuando el rival apretaba. La figura decisiva de Jesús Owono bajo palos y la sensación de haber perdonado un marcador más abultado subrayan la solidez de este triunfo.
Una tarde de pasión y color en Encamp
El pulso entre el Andorra y el Castellón comenzó mucho antes del pitido inicial. Aprovechando un puente festivo, cerca de un millar de aficionados del Castellón se desplazaron hasta el Principado, creando un ambiente vibrante en las inmediaciones del Nou Estadi de la FAF. Si bien solo unos quinientos lograron acceder al recinto —debido a la decisión del Andorra de no vender más entradas por precedentes de la pasada temporada—, su presencia se hizo sentir desde el primer momento, incluso con cánticos dirigidos a Gerard Piqué en su palco habitual. La atmósfera previa dejaba claro que no sería un partido cualquiera.
Dominio tricolor: Un primer tiempo de alta factura
Sobre el césped, Carles Manso apostó por recuperar el protagonismo con una defensa de cuatro y un planteamiento ofensivo, con Diego Díaz, Sidibé y Jordi Cano liderando el ataque. Pese a las bajas importantes de Bomba y Andoni López, los locales se adueñaron del partido desde el silbato inicial. De hecho, el árbitro anuló un gol de Efe Akman por fuera de juego previo de Sidibé, una advertencia de lo que vendría.
La recompensa no tardó en llegar. En el minuto 12, Jordi Cano sirvió un preciso pase de la muerte que Moró Sidibé aprovechó para adelantar con justicia al Andorra. Este tanto reforzó la confianza de los tricolores, que lejos de conformarse, siguieron atacando a un Castellón visiblemente superado. Cano reclamó un posible penalti y luego obligó a Matthys a una estirada con un disparo cruzado. Alende, en solitario tras un saque de esquina, también rozó el segundo. El Castellón, que solo había encajado tres goles en las ocho jornadas anteriores, apenas pudo inquietar a Owono en la primera mitad, y Diego Díaz perdonó una ocasión clarísima antes del descanso que pudo haber sentenciado el encuentro.
Reacción visitante y solidez andorrana
Tras el paso por vestuarios, el técnico visitante Pablo Hernández movió fichas, dando entrada a Córdoba y al exandorrano Álvaro Martín en busca de una reacción. Sin embargo, el Andorra de Manso mantuvo inicialmente su superioridad, con un Jordi Cano especialmente inspirado. Poco a poco, el Castellón fue encontrando más espacios y Córdoba protagonizó el primer gran aviso visitante, obligando a Jesús Owono a lucirse con una mano providencial.
El Andorra respondió con un contragolpe de Carrique, que, a pesar de tener a Cano y Sidibé en posición favorable, decidió finalizar la jugada él mismo, encontrándose con una buena intervención de Matthys. El partido entró entonces en una fase de mayor igualdad, con los visitantes ganando presencia ofensiva y los tricolores buscando sentenciar al espacio.
Ocasiones fallidas y un VAR protagonista
Manso movió el banquillo, introduciendo a Schneider, Lautaro y Rijkhoff para dar aire al ataque local. A falta de poco más de diez minutos, una gran acción individual de Marc Domènech terminó con Rijkhoff derribado por Matthys dentro del área. El árbitro señaló penalti, pero la revisión del VAR intervino para anular la decisión por un fuera de juego previo del delantero neerlandés, una decisión que mantuvo la tensión en el marcador.
El Andorra tuvo ocasiones de sobra para haber sentenciado el partido, pero le faltó puntería. Lautaro desperdició una buena asistencia de Domènech y Rijkhoff tampoco logró aprovechar una doble oportunidad. Esa falta de contundencia mantuvo con vida a un Castellón que apretó en los últimos minutos. Rodri exigió nuevamente a Owono con un disparo desde la frontal y los locales tuvieron que defender cada balón cerca de su área con uñas y dientes. Los cuatro minutos de añadido fueron de infarto, pero el Castellón no encontró la manera de superar a un Andorra sólido y comprometido.
El pitido final desató la celebración en Encamp. El FC Andorra no solo recupera la victoria en casa después de tres tropiezos consecutivos, sino que confirma un punto de inflexión con siete puntos de los últimos nueve posibles y, lo más importante, la sensación de haber recuperado su mejor fútbol. Un mensaje claro para LaLiga Hypermotion y sus aficionados: el Andorra ha vuelto para competir al máximo nivel. Los fans de TELELATINO, siempre conectados al pulso del deporte, pueden esperar ver más actuaciones como esta del equipo andorrano en las próximas jornadas.