El Barakaldo aprovecha los balones parados para vencer al Bilbao Athletic
El Barakaldo demostró una vez más su solidez en las jugadas a balón parado para dejar al Bilbao Athletic con la miel en los labios en Muskiz. Los gualdinegros, dirigidos por Bittor Llopis, se impusieron por 3-1 en un partido donde los córner y las faltas fueron determinantes. Markel Ruiz, Badiola y Collado anotaron los goles de un equipo que, pese a no crear tantas ocasiones como su rival, supo administrar su ventaja con eficacia.
El Bilbao Athletic, por su parte, pagó el precio de no ser contundente en la definición. Aunque mostró un juego vistoso en varias fases del encuentro, especialmente en la primera parte, le faltó contundencia para imponerse. La derrota, la primera en pretemporada para los rojiblancos, deja preguntas sobre el rendimiento de un filial que mezcla jugadores con experiencia en Lezama y otros que aún buscan consolidarse.
Un partido marcado por los errores defensivos y la falta de puntería
El Barakaldo no necesitó de grandes jugadas para sentenciar el partido. Con solo tres disparos a puerta en todo el encuentro, los gualdinegros supieron aprovechar sus oportunidades. Markel Ruiz abrió el marcador en el minuto 17 tras un córner botado al área, donde la defensa del Bilbao Athletic no logró despejar con claridad. El segundo gol llegó en el minuto 45+1, cuando Oyono transformó un penalti cometido por el portero Gaizka sobre él mismo. Una jugada polémica que dejó al filial rojiblanco contra las cuerdas.
En la segunda parte, el Barakaldo sentenció con dos goles más. Badiola, tras una falta botada al área, aprovechó el desconcierto defensivo para marcar el 1-2 en el minuto 79. Y en el minuto 85, Urko Collado cerró la faena con un remate tras otro córner. El Bilbao Athletic, aunque mejoró en la segunda parte, no logró encontrar la portería rival con la misma facilidad que su rival.
El Bilbao Athletic, entre la falta de experiencia y la falta de puntería
El filial del Athletic Club presentó un once inicial con cinco jugadores que han trabajado bajo las órdenes de Terzic en Lezama. Una mezcla que, según se vio en el campo, aún no ha cuajado del todo. Aunque en la primera parte mostraron un juego vistoso y crearon varias ocasiones, les faltó la contundencia necesaria para sentenciar el partido.
Tras el descanso, con solo Johaneko como único jugador inicial en el campo, el equipo mostró más fluidez y claridad en sus ideas. Sin embargo, la falta de puntería y los errores defensivos en balones parados fueron decisivos. La derrota por 3-1 debe servir como toque de atención para un filial que aspira a más en una pretemporada donde ya acumula un empate y una derrota.
¿Qué deja este partido para el aficionado?
Para el aficionado del Athletic Club, este partido deja varias reflexiones. Por un lado, el Barakaldo ha demostrado que, pese a no ser un equipo de élite, sabe aprovechar sus oportunidades y es un rival incómodo en pretemporada. Por otro, el Bilbao Athletic debe trabajar en su solidez defensiva y en la definición, especialmente en jugadas a balón parado, donde pagó caro sus errores.
Además, la derrota invita a analizar la gestión de Lezama. La rotación de jugadores entre el primer y segundo equipo puede ser un arma de doble filo, ya que no todos los futbolistas tienen la misma adaptación. En un filial donde conviven promesas y jugadores con experiencia, la cohesión tarda en llegar.
Conclusión: el Barakaldo sigue imbatido, el Bilbao Athletic debe mejorar
El Barakaldo mantiene su invicto en pretemporada y se consolida como un equipo serio y organizado. Su victoria en Muskiz es un buen presagio de cara a la temporada, donde buscarán seguir creciendo.
El Bilbao Athletic, en cambio, debe aprender de este tropiezo. La derrota por 3-1 es un recordatorio de que, en el fútbol, los detalles marcan la diferencia. Si el filial rojiblanco quiere aspirar a más en esta campaña, deberá corregir sus errores y mejorar su eficacia en los momentos clave.