El fútbol, a veces, se escribe con la misma tinta de la frustración cuando la suerte o el rendimiento no acompañan lejos de casa. Eso es precisamente lo que le ocurrió al Atlético de Madrid Femenino este fin de semana, al caer por 3-2 frente al Athletic Club en Lezama. Una derrota que, más allá del resultado inmediato, se convierte en la tercera consecutiva para las colchoneras lejos de su feudo, dejándolas sin un solo punto de visitante en lo que va de campaña.

El encuentro no solo puso de manifiesto la dificultad de sumar a domicilio, sino también la ausencia de una figura clave como Jenni Hermoso, cuya baja fue notoria en el planteamiento y desarrollo del choque. Por su parte, el cuadro vasco, dirigido por el excolchonero Víctor Martín, aprovechó la inercia positiva para afianzarse en la cuarta posición de la tabla, mostrando solidez y pegada frente a su afición.

Un Inicio Vertiginoso y Un Intercambio de Golpes

El partido arrancó con una intensidad pocas veces vista. Apenas a los 24 segundos de juego, la defensa rojiblanca se encontró descolocada y Azkona, tras recibir un preciso balón de Ortega, no perdonó para batir con calidad a Lola Gallardo y poner el 1-0 en el marcador. Un golpe tempranero que descolocó a las madrileñas, pero no las dejó sin respuesta.

El Atlético de Madrid no tardó en reaccionar. En una jugada a balón parado, Fiamma aprovechó un córner para realizar un toque sutil, elevando el balón lo suficiente para sorprender tanto a la zaga vizcaína como a la guardameta Nanclares, quien se había quedado a media salida. El 1-1 restablecía la igualdad y prometía un duelo de alto voltaje.

Sin embargo, el empate no mermó el espíritu del Athletic. Las leonas continuaron buscando la portería de Lola Gallardo, generando un par de ocasiones claras con Vilariño y Pinedo como protagonistas. La insistencia vasca tuvo su recompensa cuando Ortega, en un veloz contraataque, volvió a sorprender a la retaguardia colchonera para poner el 2-1. El marcador pudo haber sido más abultado antes del descanso, de no ser por una notable intervención de Lola Gallardo que evitó el tercer tanto local.

La Expulsión que Cambió el Guion

El segundo tiempo comenzó con la intención del Atlético de Madrid de revertir la situación, pero un incidente clave complicaría aún más sus aspiraciones. Luany vio la segunda amarilla, dejando a su equipo con una jugadora menos. A pesar de las protestas desde el banquillo rojiblanco, que solicitó la revisión de la jugada, la colegiada mantuvo su decisión, un golpe anímico y táctico considerable para las visitantes.

Pese a la inferioridad numérica, la suerte pareció sonreírle al Atlético cuando un remate local se estrelló en el palo, salvando a las madrileñas de la sentencia. Y el destino caprichoso del fútbol volvió a equilibrar las fuerzas en el minuto 70, cuando Pinedo, del Athletic, también cogió el camino de los vestuarios al recibir una doble amonestación. Ambos equipos se quedaban con diez jugadoras, prometiendo un final abierto.

Reacción Tardía y la Asignatura Pendiente

La igualdad numérica no duraría mucho en reflejarse en el marcador. Solo cinco minutos después de la expulsión de Pinedo, Campos, en el primer balón que tocaba tras entrar al campo, hizo el 3-1, un tanto que parecía definitivo y que golpeaba duramente la moral de un Atlético ya mermado. El resultado ponía la balanza claramente del lado local, pero las colchoneras mostraron un atisbo de orgullo.

Lejos de bajar los brazos, el Atlético de Madrid tiró de casta en los últimos minutos. En el minuto 89, Nunes desvió un disparo de Gio para marcar el segundo de las visitantes, inyectando una dosis de emoción al tramo final del choque. Las rojiblancas lo intentaron con ahínco, haciendo sufrir al Athletic en los instantes finales, pero el marcador ya no se movería.

Esta derrota en Lezama no solo suma una nueva casilla en la racha negativa a domicilio del Atlético Femenino, sino que también subraya la necesidad de encontrar soluciones urgentes a su rendimiento fuera de casa. Tres visitas y tres derrotas es un balance preocupante para un equipo con aspiraciones, y la ausencia de figuras como Jenni Hermoso, aunque sea puntual, resalta la importancia de la profundidad de plantilla. Para el aficionado colchonero, la lectura es clara: hay talento, hay lucha, pero la consistencia y la contundencia lejos de casa son la asignatura pendiente más urgente para recuperar el pulso de la competición. El Athletic, por su parte, consolida su buen momento y su posición privilegiada en la Liga F.