El Deportivo Alavés se prepara para una de sus pruebas más exigentes en LaLiga EA Sports, enfrentando al Atlético de Madrid en la octava jornada. En la víspera de este crucial encuentro, el entrenador albiazul, Quique Sánchez Flores, ha lanzado una contundente advertencia a su plantilla: la clave para aspirar a un año exitoso reside en mantener el nivel de exigencia alto. Según el técnico, en el momento que los ‘babazorros’ bajen esa intensidad, se van a “alejar del sueño de pasar una temporada feliz”.

Estas declaraciones marcan la pauta para un partido que no solo pone en juego tres puntos vitales, sino también la mentalidad y la ambición del equipo. Sánchez Flores, con su experiencia y conocimiento profundo del fútbol español, subraya la importancia de la constancia y el esfuerzo para no desviar el rumbo hacia los objetivos planteados.

El Atlético, un Desafío de Altura y Exigencia

El estratega alavesista, quien en su momento dirigió al conjunto rojiblanco entre 2009 y 2011, logrando éxitos como la Liga Europa y la Supercopa europea, conoce de primera mano la calidad y el potencial de su próximo rival. “El conjunto rojiblanco es peligroso, tiene mucho nivel y mucha calidad”, afirmó Sánchez Flores. Destacó la capacidad del Atlético para dominar fases del partido con un alto porcentaje de éxito en el pase, lo que evidencia una técnica individual muy dotada.

Para contrarrestar esta amenaza, el técnico del Alavés tiene claro el camino: “Debemos hacer un partido incómodo desde el primer momento”. Además, advirtió sobre la profundidad de plantilla de los colchoneros, que suelen realizar “tres o cuatro cambios en el minuto 60 o 65 que pueden cambiar el partido”. Anticipa un Atlético volcado en “hacer el campo grande” para explotar su velocidad, siendo “peligrosos todo el tiempo”.

El Duelo de Pizarrones: Simeone, un Técnico Ejemplar

La rueda de prensa también sirvió para que Sánchez Flores compartiera su admiración por Diego Pablo Simeone, el icónico entrenador del Atlético de Madrid. Con una “buena estima” por el ‘Cholo’, Quique destacó su “idea muy clara, muy estricta”. Sin embargo, fue más allá de la percepción popular, argumentando que “dicen que Diego juega siempre a lo mismo y no creo que sea así”.

Sánchez Flores explicó que Simeone demuestra una notable flexibilidad táctica, variando la altura de las presiones durante un mismo partido: “Llevar un equipo de presionar abajo a presionar al medio, presionar arriba durante un mismo partido, creo que tiene un valor importante”. Para el técnico del Alavés, enfrentarse al Atlético y a Simeone es siempre “un estímulo y al mismo tiempo una piedra de toque”, un verdadero barómetro para medir el progreso de su propio equipo.

Mentalidad Albiazul: Rozar la Perfección

Ante un rival de tal magnitud, Quique Sánchez Flores enfatizó la necesidad de que su equipo muestre una “mentalidad muy en el Alavés y muy competitiva”. Sabe que la victoria no será sencilla y que el camino pasa por “rozar la perfección”. La meta es “ser especiales o para hacer algo extraordinario”, lo que exige ser “muy ejemplares” en cada faceta del juego.

Sobre los posibles resultados, el técnico fue pragmático: “Un buen resultado sería puntuar, seguro, y un muy buen resultado sería puntuar haciéndolo bien. Eso sería lo excepcional”. Esta aspiración se asienta en la plena consciencia de que tendrán enfrente a un equipo con “muchas herramientas, muchísimas herramientas”.

Ignorando el Pasado: La Mirada en el Presente

A pesar de que el Atlético de Madrid no ha conseguido ganar en sus últimas cuatro visitas a Mendizorroza, Sánchez Flores se desmarcó de la lectura de las estadísticas. “Soy enemiguísimo de las estadísticas”, sentenció, dejando claro que el foco debe estar en el presente y en el rendimiento sobre el césped, sin dejarse influenciar por los antecedentes.

El mensaje es claro para el Alavés y sus aficionados: la temporada feliz es un sueño que se construye partido a partido, con la máxima exigencia y la determinación de no bajar el nivel, especialmente ante desafíos tan grandes como el Atlético de Madrid. La octava jornada promete emociones fuertes y una lección sobre la importancia de la mentalidad competitiva en el fútbol de élite.